Predicción de terremotos ya no es una ciencia aproximada

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Lunes 16 de marzo, 2015

Imagine la pérdida de vidas humanas y los daños a los hogares, infraestructura y medios de subsistencia que podrían evitarse de ser posible predecir adecuadamente cuándo y dónde se producirá el próximo terremoto en el mundo.

La capacidad de hacer lo antes mencionado no es solo un lejano objetivo científico sino más bien una realidad actual, según la firma especialista en pronósticos Terra Seismic.

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Pese a que se trata de un espacio novedoso y todavía hay ciertas limitaciones, los terremotos son eventos físicos y pueden, por lo tanto, predecirse con éxito por adelantado, señaló a BNamericas el presidente ejecutivo de la firma, Oleg Elshin.

A través del uso de big data satelital y sistemas de monitoreo de fenómenos previos a los terremotos como anormalidades en la atmósfera mediante modernos sistemas satelitales, Terra Seismic afirma que puede identificar dónde se producirán los mayores eventos sísmicos con hasta 30 días de anticipación.

"Nuestro objetivo es mejorar las metodologías satelitales de pronósticos de terremotos que ya existen y establecer estos sistemas para todos los países propensos a la actividad sísmica", dijo Elshin.

Las implicaciones para las aseguradoras son inmensas. Predecir terremotos por adelantado permite mitigar los daños y reducir las pérdidas económicas, generar una mayor eficiencia en los mercados de seguros y una mejor valoración del riesgo.

Tras recibir la advertencia de un terremoto inminente, las aseguradoras pueden reducir su exposición a través de medidas como la protección contra pérdidas aseguradas y la venta de las tenencias en los bonos catastróficos que están en riesgo.

También pueden informar a sus clientes y la comunidad local para ayudar a prepararse para el evento y limitar las pérdidas materiales, además de la pérdida de vidas humanas.

La compañía señaló que, entre otros eventos sísmicos, había pronosticado un sismo de 7,2 de magnitud frente a las costas de Guerrero, en México y uno de 5,6 de magnitud en Tarapacá, Chile, doce y siete días antes de que ocurrieran, respectivamente.

"Nuestra tecnología fue sondeada con éxito para el período 2004-2015 y nuestros sistemas detectaron alrededor de un 90% de sismos de importancia durante la última década. Cada vez es más probable predecir un gran terremoto, esta es un área nueva y una gran novedad", declaró Elshin.